lunes, 26 de noviembre de 2012

San Agustin en la Edad Media

San Agustín
Los grandes representantes de una estética de la Edad Media fueron San Agustín de Hipona y Santo Tomás de Aquino.
Declara que Dios creó todo de la nada, pero no puede admitir que Dios sea el autor del mal. Si es el Dios quien crea de la nada, es decir, que de lo no existente hace lo que existe en el mundo, cómo es posible Considerar que el mal no sea también creado por Dios. "El mal se origina en el apartamiento de Dios, que es a la vez el apartamiento del ser y de la realidad. El mal no es una sustancia, sino una privación, o si se quiere, un movimiento –el movimiento hacia el no ser- Por gozar de libre albedrío, la voluntad humana puede elegir el mal, esto es, pecar".



En la imagen número 4 apreciamos nuevamente imágenes de monstruos que en una perfecta composición traducen la vinculación del hombre con los seres fantásticos. Pueden algunos de ellos considerarse impresionantes, feos o grotescos, pero no por ello estarían lejanos de Dios. Recordemos el comienzo del apartado en el que escribíamos como en la Edad Media lo monstruoso era considerado como más cercano a Dios, pues representaba la mutación de la belleza terrestre. Es decir, que lo feo también es manifestación de la belleza.
San Agustín se proponía establecer una teoría acerca de la belleza, el amor y lo divino vinculada enteramente a la imagen del Dios cristiano, obviando, o dejando a un lado el aporte legado por las culturas anteriores a un enriquecimiento de la imagen y su significación.

El mal, la privación del bien ( San Agustín)

"Aún lo que llamamos mal en el mundo, bien ordenado y colocado en su lugar, hace resaltar más eminentemente el bien, de tal modo que agrada más y es más digno de alabanza si lo comparamos con las cosas malas. Pues Dios omnipotente, como confiesen los mismos infieles, "universal señor de todas las cosas’, siendo sumamente bueno, no permitiría en modo alguno que existiese algún mal en sus criaturas si no fuera de tal modo bueno y poderosos que pudiese sacar bien del mismo mal".

Pues, qué otra cosa es el mal , sino la privación del bien? Del mismo modo que, en los cuerpos de los animales, al estar enfermos o heridos no es otra cosa que estar privado de la salud – y por esto, al aplicarles un remedio, no se intenta que los males existentes en aquellos cuerpos, es decir, las enfermedades y heridas se trasladen a otra parte, sino destruirlas, ya que ellas no son sustancia, sino alteraciones de la carne, que, siendo sustancia y, por tan
to, algo bueno, recibe estos males, esto es, privaciones de bienes naturales, y estos defectos cuando son curados, no se trasladan a otros lugares, sino que, no pudiendo subsistir con aquella salud, desaparecen en absoluto.





San (354-430), el más grande de los padres de la Iglesia y uno de los más eminentes doctores de la Iglesia occidental. Agustín nació el 13 de noviembre del año 354 en Tagaste, Numidia (hoy Souk-Ahras, Argelia). Su padre, Patricio (fallecido hacia el año 371), era un pagano (más tarde convertido al cristianismo), pero su madre, Mónica, era una devota cristiana que dedicó toda su vida a la conversión de su hijo, siendo canonizada por la Iglesia católica romana. Agustín se educó .



Fraces célebres:


"La castidad de las viudas y de las vírgenes es muy superior a la castidad del matrimonio."

"No hay un vicio que sea tan contrario a la naturaleza que oscurezca toda huella de ésta."

"No todos los hombres malos pueden llegar a ser buenos; pero no hay ningún hombre bueno que no haya sido malo alguna vez."


"Cuando tenga lugar la resurrección del cuerpo, desembarazado de la condición del tiempo, gozaremos de la vida eterna con amor inefable y continuidad incorruptible."

"Esta es la Santa Iglesia, la Iglesia Unica, la Iglesia Verdadera, la Iglesia Católica, que lucha contra todos los errores. Puede ser atacada, pero no vencida. Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella."

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